La Orejeta, la más pequeña de las barcas de pescadores de la Isla de Margarita, fue la última en navegar y estaba destinada a usarse como leña antes de que pudiéramos rescatarla y planificar su restauración. Aquí se la ve en el pueblo de Espín, en Cariaco, donde nuestros aliados de @astigolca comenzarán el plan de restauración.



