Cambiamos varias tablas dañadas, lijamos, reparamos, calafateamos y pintamos todo; el casco sumergido con antiincrustante y la madera con barniz.
También bajamos el mástil, reparamos algunas grietas con epomon y barnizamos.
Ya está fondeada de nuevo y luce preciosa en el muelle del puerto deportivo Concorde de Porlamar.
Ahora solo necesitamos recuperarnos para completar la siguiente fase: fabricar y colocar la vela, y aprender a navegarla para las expediciones que tenemos planeadas para ella.



