Hace mil años, los amerindios que habitaban la cuenca del lago de Valencia navegaban mar adentro desde tierra firme hasta Los Roques en curiaras, una extraordinaria aventura de más de 140 kilómetros y 40 horas de navegación continua.
Un equipo entusiasta está listo para recrear estas travesías, siguiendo el consejo de un grupo de científicos que supervisan el proyecto, pero descubren con alarma que fabricar la curiara adecuada podría ser su mayor dificultad, ya que esta tradición se enfrenta a su inminente extinción cuando fallezcan los últimos moyotus, artesanos fabricantes de curiaras.