Hace mil años, los amerindios que habitaban la cuenca del lago de Valencia navegaban mar adentro desde tierra firme hasta Los Roques en curiaras construidas con un solo tronco de árbol, una extraordinaria aventura de más de 140 kilómetros y 35 horas de navegación continua. Un equipo entusiasta está listo para recrear estas travesías, siguiendo el consejo de un grupo de científicos que supervisan el proyecto, pero descubre con alarma que construir la curiara adecuada podría ser su mayor desafío, ya que esta tradición se enfrenta a su inminente extinción cuando mueran los últimos moyotus, los artesanos que fabricaban curiaras.



